¿Qué es el priapismo? | Síntomas, causas y cómo tratar la enfermedad

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El priapismo es una patología que implica erecciones de más de cuatro horas relacionadas o no con la estimulación sexual. Afecta, sobre todo, a hombres en la tercera etapa de la vida y, aunque es infrecuente, suele ser muy doloroso. Requiere atención médica de urgencia.

Diferentes afecciones pueden ser la causa

La erección es una respuesta a una estimulación física o psicológica que hace que ciertos vasos sanguíneos y músculos lisos se relajen o se expandan aumentando el flujo sanguíneo hacia los tejidos esponjosos del pene. El pene contiene dos cámaras llamadas cuerpos cavernosos de tejido esponjoso que contiene músculo liso, tejido fibroso, espacios, venas y arterias. Esos cuerpos cavernosos están rodeados de una membrana llamada túnica albugínea. La uretra, que es el tubo por el que drena la orina y el eyaculado, discurre por el interior del cuerpo esponjoso, que se encuentra justo debajo de los cuerpos cavernosos. El pene se llena de sangre y tiene una erección. Cuando la estimulación termina la sangre fluye hacia fuera y el pene retorna a su estado flácido. En el priapismo la erección persiste.

Hay dos tipos de priapismo:

– Priapismo isquémico (veno-oclusivo). Es la forma más común y se presenta con erección dolorosa y máxima rigidez, caracterizada clínicamente por la ausencia de flujo sanguíneo cavernoso. El priapismo isquémico que tiene una duración de más de cuatro horas y requiere intervención médica urgente para evitar la fibrosis corporal irreversible y la disfunción eréctil permanente.

El priapismo recurrente o intermitente es un tipo de priapismo isquémico, es una afección poco frecuente. Es más frecuente en varones con anemia de células falciformes.

– Priapismo arterial (no-isquémico). Es menos frecuente. Su causa es la entrada de flujo sanguíneo cavernoso no controlado. La erección generalmente no es dolorosa y no tiene máximo grado de rigidez. El priapismo no isquémico requiere la evaluación y atención pero requiere, normalmente, de una intervención médica inmediata. Una causa frecuente del priapismo no isquémico es un traumatismo o lesión en el pene, la pelvis o el perineo.

Hay algunos trastornos de la sangre que pueden contribuir a que se presente como es el caso de la anemia de la leucemia, la talasemia o el mieloma múltiple.

También puede ser causado por medicamentos como los que se administran para evitar la disfunción eréctil; antidepresivos como la fluoxetina o la sertralina; alfabloqueantes; medicamentos para tratar la ansiedad; anticoagulantes como la heparina o la warfarina; hormonas como testosterona o la hormona liberadora de gonadotropina; medicamentos para tratar el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH); abuso de alcohol y/o drogas.

Otros factores pueden ser: la picadura de una araña, una infección tóxica, trastornos metabólicos como la gota o la amiloidosis, lesiones en la médula, sífilis o tipos de cáncer que afecten al pene.

Síntomas del priapismo

Depende del tipo de priapismo

En el priapismo isquémico los signos son:

– Erección que dura más de cuatro horas o no está relacionada con la estimulación sexual.

– Cuerpo del pene rígido, pero glande blando.

– Dolor en el pene que se presenta de forma progresiva

– En el priapismo no isquémico los síntomas son:

– Erección que dura más de cuatro horas o no está relacionada con la estimulación sexual.

– Cuerpo del pene erecto pero no completamente rígido.

Diagnóstico del priapismo

Examen físico y análisis

Para obtener el diagnóstico de priapismo el médico realizará el examen físico, recogerá la descripción de síntomas en la historia clínica y solicitará análisis. Se tomará una muestra de sangre del pene insertando una pequeña aguja. Si es negra lo más probable es que se trate de un priapismo isquémico. Si es roja brillante se podría indicar un priapismo no isquémico.

También se realizará un análisis de sangre para medir la cantidad de glóbulos rojos y plaquetas y descartar o confirmar trastornos sanguíneos o algún tipo de cáncer; ecografía; y un análisis de orina para definir o no si hay una causa toxicológica.

Tratamiento y medicación del priapismo

Depende del tipo de priapismo

En el priapismo isquémico la pauta consiste en una combinación de drenaje de la sangre del pene y medicamentos como la inyección, en el pene, de un simpaticomimético como la fenilefrina. Requiere seguimiento para evaluar efectos secundarios como la cefalea, la hipertensión arterial o los casos en que el paciente padezca una enfermedad cardiaca.

En el priapismo no isquémico lo usual es no tener que llegar a aplicar tratamiento pero se suele recomendar colocar bolsas de hielo y hacer presión en la región entre la base del pene y el ano (perineo) para facilitar el fin de la erección.

En ambos casos se puede llegar a plantear una solución quirúrgica que evite las erecciones, por supuesto, de forma individualizada y aplicada a cada tipo de priapismo.

El especialista puede llegar a plantear medidas que ayuden a prevenir el priapismo recurrente como la administración de fenilefrina oral o inyectable. También se puede plantear un tratamiento con inhibidores de hormonas aunque solo en hombres adultos.

Prevención del priapismo

Sin drogas ni sustancias no prescritas

Es crucial no consumir drogas ni abusar del alcohol ni inyectarse ninguna sustancia en el pene que no haya sido prescrita por el especialista en medicina sexual.

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