La cirugía de reducción de frente sin trasplante de pelo, también llamada frontoplastia de reducción, es una técnica quirúrgica poco conocida que consiste en eliminar una porción determinada de cuero cabelludo para descender la línea de inserción del pelo y disminuir así el tamaño de la frente. Quitando la piel que sobra y no implantando el pelo que falta, es la única técnica que permite resultados estéticos inmediatos desde el primer momento.

Por otra parte, el lifting de frente se trata también de uno los procedimientos empleados para realizar un rejuvenecimiento facial. Con el paso del tiempo, factores genéticos o gestos repetitivos, los tejidos del área frontal tienden a caer, causando una apariencia envejecida, cansada, triste, de enojo o mal genio permanente.
En concreto, la caída de las cejas es una de las señas más tempranas del paso del tiempo, causa que los ojos se vean más pequeños y que los párpados superiores se vean abultados.
La elevación de la frente y cejas por medio de técnicas endoscópicas reduce notablemente estas señas de envejecimiento y recupera el aspecto fresco y juvenil. A lo cual también denominamos frontoplastia.

Tipos de frontoplastia

Así, podemos encontrarnos con dos tipos de frontoplastia o lifting de frente:

FRONTOPLASTIA CLÁSICA.

Consiste en realizar incisiones desde la región encima de la oreja y a lo largo de la parte superior de la sien (incisión coronal), la cual se ejecuta por encima de la línea del cabello para ocultar las cicatrices resultantes del tratamiento.
En el caso de pacientes con calvicie, los médicos recomiendan realizar las incisiones desde la mitad del cuero cabelludo, para la cicatriz sea menos visible.
A continuación, la piel de la frente es cuidadosamente levantada y cualquier tipo de tejido excesivo será removido. Al mismo tiempo, los músculos de la sien serán alterados, dándoles una nueva forma para alcanzar el aspecto deseado. Del mismo modo, las cejas serán elevadas y cualquier exceso de piel será eliminado.

Esta técnica, sin embargo, se ha reemplazado en muchos casos por la frontopltasia endoscópica, puesto que disfruta de una recuperación más rápida, deja menos signos visibles de que una cirugía y los resultados son superiores.

FRONTOPLASTIA ENDOSCÓPICA.

Los pasos iníciales para esta técnica son los mismos descritos para el procedimiento anterior. Sin embargo, las incisiones para este procedimiento son más pequeñas y quedan camufladas dentro del cuero cabelludo. Una diminuta cámara en forma de lápiz se introduce como un endoscopio a través de una de las aberturas. Esto permite al cirujano determinar cuáles tejidos y músculos causan el problema debajo de la piel.

Posteriormente, el cirujano insertará otro instrumento por medio de otra de las incisiones, removiendo y levantando los músculos de la frente y cualquier tejido que se encuentre por debajo, estirando el perfil de la sien. Las cejas son levantadas también y serán sostenidas en su nueva posición utilizando ‘clips’ metálicos o puntadas por encima de la línea de cabello. Generalmente, tal y como acabamos de adelantar, esta técnica va acompañada de otros procedimientos como elevación endoscópica de cejas, corrección de párpados superiores e inferiores, levantamiento de mejillas, definición del contorno mandibular y tratamiento de la piel del cuello para lograr resultados altamente satisfactorios.

Así, la frontoplastia en ocasiones es realizada en conjunto con una cirugía de rejuvenecimiento facial (ritidectomía) o una blefaroplastia para dar un aspecto más fresco y joven a toda la cara de manera duradera y sin perder la movilidad habitual de los músculos faciales.

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