La cirugía de cataratas es conocida mundialmente como uno de los procedimientos más exitosos y frecuentes en medicina. Su objetivo principal es sustituir el cristalino opaco por una lente intraocular para restaurar la visión. Sin embargo, una investigación reciente publicada en Univadis revela que los efectos de esta intervención van mucho más allá de simplemente «limpiar la lente»: la operación desencadena una remodelación silenciosa en la estructura de la retina.

El descubrimiento: Cambios en el espesor retiniano

Utilizando tecnología de Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) de alta resolución, los investigadores han observado que, tras la extracción de la catarata, la retina experimenta cambios significativos en su morfología.

Los puntos clave del hallazgo incluyen:

  • Aumento del espesor: Se ha detectado un incremento medible en el espesor de la mácula y de las capas de fibras nerviosas de la retina en los meses posteriores a la cirugía.

  • Respuesta adaptativa: No se trata necesariamente de una complicación, sino de una respuesta del tejido ocular al nuevo entorno tras la eliminación de la barrera que suponía la catarata.

  • Incidencia de la luz: Al permitir que una cantidad masiva de luz (y de mayor calidad) llegue de nuevo a la retina, las células fotorreceptoras y las capas neuronales inician un proceso de adaptación estructural.

¿Es esta remodelación beneficiosa o riesgosa?

El término «remodelación silenciosa» sugiere que ocurre sin que el paciente perciba molestias, pero plantea preguntas importantes para los oftalmólogos:

  1. Mejora de la función: En muchos casos, estos cambios estructurales parecen correlacionarse con la mejora progresiva de la agudeza visual y la sensibilidad al contraste semanas después de la operación.

  2. Detección de patologías: Este descubrimiento es crucial para no confundir la remodelación normal post-quirúrgica con enfermedades como el edema macular cistoide. Los médicos ahora deben recalibrar qué consideran «normal» en un ojo operado de cataratas.

  3. Protección a largo plazo: Entender cómo se reorganiza la retina podría ayudar a diseñar lentes intraoculares que optimicen no solo la refracción, sino también la salud celular del fondo del ojo.

El impacto de la luz azul y la energía lumínica

El estudio también pone en debate cómo la súbita exposición a la luz tras años de «filtro» (causado por la catarata) afecta al metabolismo retiniano. La remodelación observada subraya la importancia de utilizar lentes intraoculares con filtros adecuados para proteger la retina mientras esta se adapta a su nuevo estado de transparencia.

La cirugía de cataratas ha demostrado ser mucho más que un cambio de «lente». Es un procedimiento que «reinicia» la dinámica biológica del ojo. Este descubrimiento abre una nueva vía de investigación sobre la plasticidad del sistema visual en adultos mayores y refuerza la necesidad de un seguimiento detallado mediante imagen avanzada tras la intervención.

- Suscribase -