“Son muchos los problemas comunes que presentan los pacientes que acuden a nuestro servicio de urología. Los problemas al orinar, las infecciones y el cólico renal representan el mayor volumen de consultas”, destacan especialista. Los problemas al orinar suelen agruparse tres grupos de pacientes: la incontinencia de orina, el aumento de la frecuencia con la que se orina durante el día o la noche y los que tienen que realizar esfuerzo para orinar. “Todas ellas presentan un elevado impacto en la calidad de vida y condicionan considerablemente las actividades cotidianas”, afirman.

Otro problema común son las infecciones de orina repetidas, tanto en hombres como en mujeres, patología que es cada vez más frecuentes y obliga a la administración de antibióticos de manera repetida. “Afortunadamente, disponemos de novedosas alternativas que pueden evitar la repetición de las infecciones sin la necesidad de utilizar antibióticos para evitarlas”, señalan.

Las piedras en la vía urinaria es otra dolencia habitual, que puede producir el temido y doloroso cólico nefrítico. “Un análisis detallado de las causas que originan la producción de estas piedras, la litotricia por ondas de choque o el tratamiento endoscópico con láser (sin necesidad de cirugía abierta) son las armas terapéuticas con las que tratamos y realizamos la prevención de los cálculos renales”.

Prevención y diagnóstico precoz

Diferentes enfermedades urológicas se manifiestan con síntomas prácticamente indistinguibles: la incontinencia urinaria puede estar producida por enfermedades neurológicas o farmacológicas, por la diabetes, o ser simplemente consecuencia de la edad. Asimismo, los problemas al vaciar la vejiga pueden ser igualmente consecuencia de prolapsos vaginales, enfermedades prostáticas o enfermedades neurológicas. Es por ello que en esta especialidad, la precisión del diagnóstico cobra una importancia especial.

“El diagnóstico de las enfermedades relacionadas con el proceso de la micción son un verdadero reto para el profesional”.

Las visitas al urólogo a partir de una determinada edad son altamente recomendables para adelantarnos a posibles patologías. “Abordar ciertas enfermedades urológicas en las fases iniciales de la enfermedad cuando aún no se ha mostrado y no hay signos que nos alarmen sobre su existencia, permite no sólo la curación de la enfermedad sino minimizar sus consecuencias” afirma los especialistas.

El ejemplo más visible es el diagnóstico precoz del cáncer de próstata. “Se recomienda realizar un chequeo en pacientes con síntomas o con antecedentes familiares a partir de los 40 años y en todos los varones mayores de 50 años”.

valenciaplaza.com

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