¿Y si la clave para una vida larga y saludable no fuera un «superalimento» específico, sino la diversidad de lo que pones en tu plato? Nicola Segata, uno de los mayores expertos mundiales en el microbioma humano, ha lanzado un mensaje claro este fin de año: para cuidar nuestras bacterias intestinales, la variedad es mucho más importante que la cantidad.

En una entrevista reciente con El País, el investigador italiano explica cómo la microbiota (ese universo de microorganismos que vive en nuestro intestino) es el pilar de nuestro sistema inmunitario y cómo la dieta moderna está amenazando su equilibrio.

1. La regla de la diversidad: Menos cantidad, más variedad

Segata rompe con el mito de los alimentos milagro. Según el experto, es mucho más beneficioso para nuestro organismo comer pequeñas porciones de diez verduras diferentes que comer una gran cantidad de solo dos (como lechuga y tomate).

  • Por qué importa: Cada tipo de fibra vegetal alimenta a una familia distinta de bacterias. Cuanta más variedad de plantas consumimos, más diversa y resiliente es nuestra comunidad bacteriana.

2. El microbioma: Tu farmacia interna

El microbioma no solo ayuda a hacer la digestión. Segata destaca que estas bacterias funcionan como una auténtica fábrica química:

  • Producción de vitaminas: Sintetizan nutrientes esenciales que nuestro cuerpo no puede fabricar solo.

  • Escudo inmunitario: Entrenan a nuestras defensas para distinguir entre amigos y enemigos.

  • Salud mental: Existe una conexión directa entre el intestino y el cerebro que influye en nuestro estado de ánimo.

3. El peligro de la dieta ultraprocesada

Uno de los puntos más críticos de la entrevista es la advertencia sobre los alimentos ultraprocesados. No solo son malos por su exceso de azúcar o sal, sino porque carecen de la fibra compleja que el microbioma necesita para sobrevivir. Al comer de forma monótona y procesada, estamos «matando de hambre» a las bacterias buenas y permitiendo que proliferen las dañinas.

4. Consejos prácticos de Nicola Segata para el 2026

Para mejorar nuestra salud intestinal este año que comienza, el experto sugiere cambios sencillos pero profundos:

  • Aumentar el número de plantas: Intenta consumir al menos 20 o 30 tipos diferentes de vegetales, legumbres y frutos secos a la semana.

  • Fermentados naturales: Introducir alimentos como el yogur natural, el kéfir o el chucrut.

  • Escuchar al cuerpo: Entender que cada microbioma es único; lo que le sienta bien a una persona puede no ser ideal para otra.

Cuidar el microbioma es, en esencia, cultivar un jardín interno. En 2026, la verdadera tendencia de salud no será una dieta restrictiva, sino una mesa llena de colores, texturas y, sobre todo, diversidad. Como dice Segata, nuestro cuerpo es un ecosistema, y la biodiversidad es su mayor garantía de supervivencia.

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