1- Detecte el problema

Preste atención a los siguientes síntomas ya que si usted o alguién a su alrededor presenta al menos uno de ellos puede estar teniendo un ACV:

– la persona dice incoherencias y no se hace entender;
– tiene una mueca extraña en la cara, parece que está de boca caída;
– tiene dificultades para mover las extremidades. Por lo general es un problema unilateral (por ejemplo: brazo o brazo y pierna de un solo lado);
– posee trastornos en su campo visual, como ver doble;
– posee trastornos de la coordinación, mareos y vértigos súbitos;
– tiene dolor de cabeza de alta intensidad.

2 – Mire la hora y llame a la emergencia

A pesar de la compleja situación, intente mantener la calma y mire el reloj ya que cuando llegue al centro de salud le preguntarán a que hora se iniciaron los síntomas. El tiempo transcurrido desde el inicio del ACV será determinante para que el personal médico pueda aplicar el tratamiento más efectivo acorde a la situación.

Una vez registrada la hora de inicio de los síntomas, llame de inmediato a la emergencia o traslade a la persona al centro de asistencia mas cercano.

Si el paciente que está teniendo un ACV logra ser tratado antes de las 4 horas y media iniciado el episodio, existe una gran posibilidad de reducir al máximo las secuelas.

El la Asociación Española actualizamos permanentemente a nuestro equipo de salud para poder brindarle a nuestros socios las técnicas mas recientes en materia de tratamiento.Ataque cerebrovascular isquémico.

Ataque cerebrovascular isquémico

El ataque cerebrovascular (ACV) se define como la presencia de signos clínicos que se desarrollan en forma súbita o rápida y responden a una alteración focal de la función cerebral de origen vascular.
Constituye la primera causa de discapacidad a nivel mundial y ocupaba el segundo lugar como causa de muerte en el mundo.

Según datos de la comisión honoraria de salud cardiovascular en Uruguay, en el año 2012 fallecieron 2.542 personas por ACV (7 personas murieron / día de las cuales 4 eran mujeres).
El diagnóstico de ACV es clínico – tomográfico, siendo un 80% de origen isquémico.

Los mismos pueden ser secundarios a una embolia cardíaca, embolia de grandes arterias, lacunares (infartos menores a 15 mm) por ateromatosis de arterias perforantes cerebrales; entre otros.

La presencia de síntomas neurológicos de forma brusca debe hacernos pensar en la presencia de un ACV y por tanto consultar de forma urgente.

Los ACV isquémicos o infartos cerebrales se definen como la presencia de signos clínicos de causa vascular que tienen una duración mayor a una hora y se acompañan de lesión isquémica aguda demostrada en la imagenología. La duración de los síntomas menor a una hora se define como accidente isquémico transitorio (AIT).

En el infarto cerebral existe un tratamiento con clase de evidencia IA que logra desobstruir la arteria ocluida pudiendo con dicho tratamiento revertir los síntomas de ACV. Dicho tratamiento es en base a una medicación que se administra de forma intravenosa llamada activador tisular recombinante del plasminógeno(r-TPA). La misma se puede administra en los pacientes que sufren una infarto cerebral con un tiempo de instalación menor a 4,5 hs. Solo 10% a 20% de los infartos son candidatos a dicho tratamiento.

Por lo que frente a la presencia de un paciente con ACV debemos realizar un rápido diagnóstico sabiendo que existe tratamiento específico para los infartos cerebrales que está determinado por el tiempo; relacionado el mismo con el pronóstico vital y funcional del paciente a corto y largo plazo. Recordar por tanto que la enfermedad cerebrovascular aguda es una emergencia neurológica, sabiendo que frente a la presencia de un infarto cerebral se mueren 2.000.000 neuronas por minuto; por lo que tiempo es cerebro.

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