Síndrome del túnel carpiano y otras patologías de la vida post pandemia

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Los nuevos hábitos relacionados a la creciente relación entre los humanos y la tecnología generan diferentes enfermedades y dolencias que afectan a los dedos, las manos y las muñecas. Uno de los más frecuentes es el síndrome del túnel carpiano.

La pandemia del covid-19, estrechó aún más el vínculo entre el hombre y las tecnologías. Esto supuso un cambio radical en los hábitos de vida de muchísimas personas, empujadas a realizar cada vez más tareas de su cotidianeidad a través de las pantallas. Pero estos nuevos hábitos no solo suponen un adaptamiento conductual o psicológico para las personas, sino que también requiere un adaptamiento fisiológico.

Las enfermedades varían de acuerdo a los tiempos que corren y en estos días donde la tecnología abunda, las patologías de las manos también. Fatigadas por el tipeo constante en computadoras y celulares, especialistas han empezado a notar como cada vez estas patologías están presentes en personas más jóvenes.

El síndrome del túnel carpiano se origina en la muñeca y se caracteriza por el adormecimiento y hormigueo de los dedos pulgar, índice, medio y mitad del anular. La causa principal es la compresión y presión excesiva en el “nervio mediano”. Este es una especie de cayo que se va formando en el interior de la mano y con su avance aprieta el nervio. A medida que el síndrome del túnel carpiano se propaga, causa pérdida de fuerza, sensibilidad y molestias en la mano y los dedos, sobre todo durante la noche mientras la persona duerme. Los patrones de uso de la muñeca y las manos a repetición como lo pueden ser el tipeo constante en computadoras, celulares o incluso la utilización del mouse, genera hinchazón y fatiga en los tendones o en los ligamentos que los cubren estrechando consecuentemente el túnel.

El síndrome del túnel carpiano puede ser detectado a través de una electromiografía (EMG). La electromiografía es un procedimiento diagnóstico, el cual evalúa la salud de los músculos y las células nerviosas que los controlan. Una vez detectado se pueden emplear una serie de acciones para revertirlo. Algunos ejemplos pueden ser el uso de una almohadilla de silicona para el uso del mouse, intercalar la mano con la que se utilizan los dispositivos o incluso el uso de muñequeras. Aunque la más efectiva es la suspensión temporal de la acción que lo podría estar generando. A pesar de que estas medidas pueden revertir el síndrome en sus comienzos, en casos más avanzados se puede quitar el cayo que está apretando el nervio mediante una cirugía.

Además del síndrome del túnel carpiano, existen otras patologías que apenan nuestras manos en esta nueva normalidad:

El dedo resorte es una de ellas. A esta patología también se la conoce como dedo gatillo. Se caracteriza por el bloqueo de uno de los dedos al estar flexionado, produciendo un resalto al intentar extenderlo, parecido al de un resorte cuando se libera. Los síntomas pueden ser el bloqueo del dedo durante la noche. En casos más extremos el dedo puede permanecer bloqueado durante gran parte del día. Si esto ocurre con frecuencia se recomienda recurrir a un especialista.

La rizartrosis del pulgar se caracteriza por generar dolor en las actividades que requieren de la utilización de nuestras manos en forma de “pinza” como por ejemplo, al destapar botellas, frascos o retorcer cualquier objeto. Esta patología afecta la articulación entre el trapecio y la base del primer metacarpiano y se presenta con mayor frecuencia en mujeres y en personas con luxaciones o fracturas en esta articulación.

mdzol.com

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