Especialista aragonés en Obesidad, da unas claves para recuperar un peso saludable tras la Navidad.

-¿Que sería el peso saludable?

-Cuando hablamos de peso saludable hablamos de acercarnos a nuestro peso ideal, que es la relación que tiene el peso con la altura (se divide el peso por el cuadrado de la altura en metros), que daría el índice de masa corporal, que no debe superar una cifra de 25. Ese sería el peso saludable. Cuando pasamos de 25 empieza el sobrepeso y conforme vamos avanzando, diversos grados de obesidad, hasta llegar a 40 o más, que es cuando hablamos de obesidad mórbida.

-Ya pasó Navidad y hemos tenido tiempo para concienciarnos de esos kilos de más que hemos cogido. ¿Cuáles serían las pautas para recuperar el peso anterior a las fiestas? ¿Y para conseguir ese peso saludable?

-Bueno, salir de Navidad con algún kilo de más es algo muy típico; desde hace tiempo en nuestro país siempre lo celebramos con gastronomía y es muy fácil engordar; igual que hemos salido del confinamiento con algún kilo de más y eso es muy normal. Yo siempre recomiendo para hacer una dieta, que sean hechas por dietistas, nutricionistas o endocrinólogos, que son los especialistas. Pero si me dice que le recomiende dietas, yo siempre recomiendo dos; una que ya lo decía el doctor Grande Covián, que la mejor dieta es comer de todo en plato de postre porque muchas veces las cantidades es lo que nos matan. Y la segunda, tenemos una oportunidad muy buena que es acudir a la dieta mediterránea, que en nuestro país tenemos la posibilidad porque se basa en productos que en España son fáciles de conseguir. Es una dieta que es a base de frutas y verduras, legumbres y evitar en lo posible los embutidos, las carnes rojas; utilizar carnes blancas como el pollo y el conejo. Es muy fácil con una dieta mediterránea bien llevada normalizar y perder peso. Es una dieta para que nos hagamos idea, que recomienda dos raciones de vegetales al día, tres o cuatro platos de legumbre a la semana, tres piezas de fruta al día; y productos lácteos sí pero sin demasía. Es una dieta que uno de sus protagonistas es el aceite de oliva, es un magnífico aceite pero siempre en cantidades muy prudentes y no sobrepasar las tres o cuatro cucharadas soperas al día. Esa dieta te permite darte una alegría ya que te permite en muchos casos tomarte un vasito de vino al día. La dieta mediterránea tiene muchas ventajas, es muy saludable, y está demostrado que disminuye la incidencia de complicaciones cardiovasculares, la incidencia de aparición de tumores, tiene antioxidantes y disminuye los procesos inflamatorios del organismo. No solo es saludable para conservar y perder el peso sino para disminuir las posibles complicaciones que podemos tener por diversas enfermedades.

-Las dietas milagro pueden ser perjudiciales para la salud.

-Es horrible la cantidad de dietas que desde hace años van saliendo y desapareciendo. Continuamente nos hablan de dietas milagros y hay que tener mucho cuidado. Esto que he dicho de la dieta mediterránea podría ser fácil de llevar pero lo mejor, como he dicho, son las dietas controladas por médicos dietistas, nutricionistas o endocrinólogos donde hacen dietas personalizadas para cada caso, dependiendo de la edad, la actividad física, de la cantidad de peso que se quiera perder, hay muchos factores. Los especialistas tienen la capacidad para elegir la mejor para cada persona y estas dietas necesitan que te controlen para ver no solo como va la pérdida de peso si no también controles analíticos para que no haya alteración provocada por la dieta.

-El estudio Aladino sobre Alimentación infantil en España revela que el 40,6% de los niños de entre 6 y 9 años está por encima de un peso saludable. ¿Cómo se combate esto?

-Es un tema importantísimo. La obesidad en España está aumentando en la población adulta pero también en la población infantil. Eso es por los cambios dietéticos que en los últimos años se van dando. Estamos olvidando la dieta mediterránea, los desayunos saludables con lácteo, fruta y cereales; estamos olvidando una alimentación sana y equilibrada y estamos cambiándola por comidas preparadas, elaboradas… hay muchos productos industriales con muchos hidratos de carbono. Desde hace unos años ya la OMS ha definido la obesidad como una enfermedad y lo define como la pandemia del siglo XXI ahora que esta palabra está tan de moda por el covid. La pandemia que afecta a más personas no es el coronavirus sino la obesidad. Como enfermedad definida se necesitan medidas de prevención y de tratamiento, ambas cosas; como el que tiene hipertensión arterial, diabetes o una patología cardiaca, hay que prevenirlas y tratarlas, porque si no las cifras se irán empeorando y mucho.

-No hablamos de estética, si no de salud.

-Cuando hablamos de obesidad no hablamos de estética, hablamos de salud; y en ciertos grados de obesidad no solo hay más grados de complicaciones y cuando se alcanzan índices de obesidad severa, la esperanza de vida ya no es la misma que de una persona normal. Una persona con obesidad mórbida no va a vivir lo mismo que una persona en su peso saludable y esto está demostrado. Y además, con el covid se ha demostrado que la gravedad del coronavirus es mayor en personas obesas… las complicaciones son mayores, las posibilidades de ingreso en ucis van a ser mayores y la mortalidad va a ser mayor.

-¿Cuando se tendría apostar por la cirugía?

-Cuando la obesidad alcanza límites como la obesidad severa o mórbida, está demostrado que el único tratamiento efectivo para disminuir la cantidad de kilos y que se mantenga en el tiempo, es la cirugía. No hay otro tratamiento que en esta obesidad tenga tantas ventajas de la cirugía; ventajas en el sentido de perder la cantidad de kilos que se necesita perder, que es muy alta y que eso se mantenga en el tiempo. En estos casos tan extremos, las dietas suelen ser insuficientes, la gente se cansa antes de que se alcance la pérdida de peso que queremos y en muchos casos el efecto rebote es muy típico. Y ahí es donde intervenimos los cirujanos bariátricos, en estos casos de obesidad mórbida y más cuando se acompaña de hipertensión arterial, diabetes tipo 2, alteraciones del metabolismo del colesterol, enfermedades cardiacas, etc, etc. Está demostrado que la obesidad puede favorecer la hipertensión, la diabetes tipo 2, y también que en ciertos tipos de tumores, algunos tan frecuentes como el cáncer de mama, son más frecuentes en personas con obesidad.

elperiodicodearagon.com

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