Cirugía de mamas: 7 claves para un resultado seguro y natural

0
119

La cirugía de aumento mamario es la más solicitada. La gran mayoría de las mujeres consulta cuando ha concluido su período de crecimiento, o luego de amamantar.

No existe límite de edad para la intervención, tratándose de una mujer adulta y sana. Aunque algunas modas hayan impulsado la precocidad, no es aconsejable que se realice a edades muy tempranas.

En los Estados Unidos, la tendencia es utilizar implantes de grandes tamaños, (de 500 a 700cc). En Europa, las mujeres piden los pequeños implantes (de180 a 220cc). En otros lugares lo más común es que las mujeres se coloquen los intermedios (de 250 a 350cc.), y los tamaños grandes son poco frecuentes.

Hay 7 factores importantes que ayudan a obtener un resultado seguro y natural. A continuación, una guía para tomar una decisión correcta.

1 – La ubicación: se puede ubicar delante o detrás del músculo pectoral. Cuándo se lo coloca detrás, es muchísimo menor el riesgo de encapsulamiento. Por otra parte los mastólogos aconsejan colocarlo de esta forma ya que permite realizar mejores mamografías. En mujeres muy delgadas se suele elegir la colocación retropectoral (detrás del músculo), para evitar que los bordes se noten a través de la piel y quede apariencia “de taza”.

2 – El tamaño de los implantes: debe armonizar con la figura, tener en cuenta la contextura física, la altura, el formato del tórax, el ancho de la espalda y el diámetro de la base de las mamas. Además, cuando la contextura ósea es chica el cirujano debe desaconsejar los implantes demasiado grandes, ya que no son estéticamente adecuados y el sobrepeso podría incidir en la columna.

3 – La forma de la mama de la mujer: tener en consideración la caída, la proyección y la separación que existe entre ellas. Analizar la forma de la propia mama.

4 – Lugar donde se realiza la incisión: se puede efectuar en distintas vías: en el borde areolar (en el semicírculo inferior de la aréola del pezón), en el surco submamario o en la axila. Esta última no es frecuente. La incisión que suele presentar menos problemas de sensibilidad luego de la intervención es la submamaria, aunque por lo general se recupera en unos meses, salvo en raras ocasiones. La cicatriz suele disimularse más cuándo se efectúa en la región periareolar.

5 – Tipos de implantes. Los hay de diferentes formas, perfiles, rellenos y texturas. El médico sugerirá cual es más adecuado. Los redondos suelen ser los que más se utilizan. Existen también con forma de gota, denominados anatómicos. El perfil está referido a la altura que cada implante tiene: cuanto más alto, mayor será la proyección de la mama. En cuanto a la textura, existen los texturizados o rugosos y los lisos. Los recomendados son los de gel cohesivo de silicona, que pueden estar recubiertos por diferentes membranas (texturizadas, lisas o de poliuretano). Los texturizados generalmente se colocan delante del músculo pectoral; los lisos, que son los más utilizados, se ubican casi siempre detrás de este músculo. Por supuesto, cada caso debe ser evaluado por el cirujano.

6 – Ver que el implante mamario esté aprobado: el organismo que otorga la aprobación es la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Al igual que en el caso de los medicamentos, el implante debe tener permiso para la venta y uso en el país. Este dato debe figurar en la caja del implante.

7 – Observar que los implantes tengan garantía: es conveniente tomar esta precaución antes de la elección del implante y conservar la documentación que el cirujano entrega después de la operación. Esto, además, permitirá saber qué tipo de implante se tiene colocado, el tamaño y la procedencia. Es muy importante en caso de ruptura.

Al margen de estas consideraciones, se tiene en cuenta lo que cada paciente desea, acompañado de la sugerencia del profesional que debe orientar.

En algunos casos se indica el recambio de los implantes (sobre todo después de 10 años), sobre todo aquellas que se colocaron antes del 2010. Esto se debe a que en 2010 mejoró la calidad y durabilidad de las membranas de los implantes. Lo esperado es que estos nuevos implantes duren 15 años o más.

5 mitos y verdades sobre los implantes

– Los implantes puede explotar en un viaje de avión. Falso: no ocurre.

– Si un implante se rompe puede causar riesgos a la salud. Falso: el relleno de gel cohesivo no genera riesgo de fuga.

– Existe riesgo de ruptura durante la mamografía. Sólo podría ocurrir si el implante es muy viejo, aunque es poco probable que suceda.

– No se podrá amamantar bien al bebé si existen implantes. Falso: la lactancia no está conectada a la colocación del implante. La glándula y la producción de leche serán iguales con implantes o sin ellos.

– La silicona puede contribuir a producir cáncer. Falso: no existe ningún trabajo científico que relacione el cáncer con los implantes mamarios.

Fuente: clarin.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.