Centro de Fisioterapia Kieneser

HOY RECOMENDAMOS A:

Centro de Fisioterapia Kieneser

Fisioterapia y Rehabilitación

Dirección: Av. Marcelo Terceros No 97

Teléfono: +591 3 3400299

Santa Cruz, Bolivia

Ver más

¿Tú de qué sufres, de cintilla iliotibial o rodilla del Corredor?

Bajo el popular nombre de Rodilla del Corredor se esconde una alteración de la rodilla de las más frecuentes en el mundo “runner”, y de características más complejas a la hora de ser tratada, y no es otra que la patología de la cintilla iliotibial.

r¿Qué es?

Es una afectación que se caracteriza por un dolor intenso y agudo en la cara lateral externa de la rodilla, que asimismo puede generar dolor a lo largo de todo el muslo, hasta la región lateral de la cadera, a nivel del trocánter.

La aparición del dolor es gradual, y no suele hacer daño inmediatamente al empezar la sesión de entrenamiento, si no que aparece a los pocos minutos, impidiendo que se pueda continuar la carrera habitualmente. A ritmos bajos hay mayor tiempo de contacto o de fricción (entre el cóndilo lateral del fémur y la cintilla iliotibial), y esa puede ser una causa de que sea más frecuente en trabajos o entrenos de bajo ritmo. Asimismo también es frecuente que duela más cuando corremos en bajada.

El músculo TFL o tensor de la fascia lata recorre el lateral del muslo por su cara externa y va desde la cadera, en la región iliaca externa, hasta insertarse a nivel de la rodilla entre la tibia (en el denominado tubérculo de Gerdi) y el peroné, mediante la ya repetida banda o cintilla iliotibial. La afectación en sí consiste en una fricción de la cintilla con el cóndilo externo femoral que produce una irritación de la porción distal del músculo tensor de la fascia lata en su trayecto más distal, y que genera un dolor agudo muy incómodo que comúnmente impide la actividad deportiva.

En la exploración lo normal es que encontremos una palpación dolorosa en toda la región lateral del muslo, especialmente a nivel lateral de la rodilla y de la cadera, aunque si nos apretamos fuerte a lo largo del trayecto muscular también puede ser doloroso, puesto que los denominados “puntos gatillo” del TFL estarán activos. Sólo el tercio proximal del TFL se puede considerar como un vientre muscular puro y duro, y los dos tercios más distales tienen una contextura más rígida, más tendinosa, de ahí su denominación de banda iliotibial.

Debemos asesorarnos por un buen profesional de la salud para que nos diferencie la afectación de la banda iliotibial de rodilla de otras muy distintas y con evolución y tratamiento también diferenciado, como pueden ser una afectación del menisco externo, una lesión condral o una tendinopatía del bíceps femoral, entre otras.

¿Por qué duele?

No hay una causa única del dolor a este nivel, actualmente diríamos que su causa es multifactorial. Podemos encontrarnos con un desequilibrio muscular entre la musculatura adductora y abductora de la cadera (NO CONFUNDIR!), también puede ser causada por un varo de rodilla (ésta es una alteración en la morfología de la rodilla, en la que aparentemente “se va hacia fuera”)

Puede ser también debido a una excesiva pronación del pie (el pie cae hacia dentro), que implica una rotación interna tibial y de cadera que puede provocar un trabajo en excéntrico del TFL, aunque también puede ser por una excesiva supinación del pie (el pie apoya en exceso por la región del quinto dedo), que provoque una sobrecarga en el compartimento externo de la rodilla, digamos que se “abriría”. En cualquiera de los casos, es importante una revisión con el podólogo para tratar cualquiera de estas causas.

La asimetría o diferencia en la longitud de las piernas es algo que TODOS tenemos, pero en muy pequeña escala. Digamos que tener una diferencia de 1,2 o 3 mm puede ser normal para todos nosotros. También tenemos un brazo distinto al otro, un pulmón más grande… en definitiva, un hemicuerpo es distinto al otro. Pero si la diferencia de longitud de las piernas es importante, ésta puede generar una alteración en la distribución de las cargas, y por ende provocar una sobrecarga del compartimento externo. Iría muy unido a la revisión del podólogo.

Debilidad de los abductores. La musculatura adductora es la de la cara interna de la pierna, la encargada de “cerrar” las piernas; la abductora es la de la región externa del muslo, la encargada de “abrir” las piernas. En la musculatura abductora principalmente nos encontramos con el TFL y el glúteo medio, que son muy importantes tanto para la abducción como para dar estabilidad a la cadera en carga, en los apoyos, en el impulso…etc. Si la musculatura abductora está débil o poco trabajada se puede producir una insuficiencia de la misma que provoque una sobrecarga muscular y termine en dolor o lesión.

Quede claro que notar un músculo o una región “dura” no quiere decir que esté fuerte. Aplicado al caso, nos podríamos encontrar con un TFL o banda iliotibial muy tensa que no tiene porque ser muy fuerte. Puede ser una reacción de hipertono a modo de protección, y también podría ser debido a un acortamiento de la banda y de la cadena muscular. Por lo tanto, ejercicios para trabajar el glúteo medio y CORE serán muy importantes tanto para tratar como para prevenir lesiones a este nivel.

En otro apartado incluiríamos el tema del calzado… que hay que relacionar muy bien con el apoyo del runner. Qué eres, ¿pronador? ¿supinador? ¿neutro? Quién te lo ha dicho!!??

La valoración del tipo de apoyo, huella, llamadlo como queráis… debe ser hecha por un profesional de la salud. Y si es necesaria una valoración para llevar plantillas correctoras o no, debe ser revisado por un podólogo! A partir de ahí, además del apoyo será muy importante que la zapatilla de correr tenga un drop que amortigue bien el impacto, que nos ayude a absorber cargas para que la articulación reciba menos cantidad de carga, de impacto. Por el contrario si el drop es demasiado pronunciado, y nos encontramos con que provoca una elevación del talón, éste también puede provocar algún tipo de patología por acortamiento de cara posterior de las piernas u otras alteraciones por distribución de carga, por ejemplo.

En cuanto al entrenamiento, una correcta distribución de cargas, organizada, y RESPETADA por parte del atleta debería ser suficiente para controlar la aparición de dolores, combinándose con mantener un cuidado del atleta, visitando al fisioteraàuta. No entraremos en el entrenamiento porque aquí no procede ni es nuestro objetivo.

Fuente: sport.es

Centro de Fisioterapia Kieneser

Centro de Fisioterapia Kieneser

KINESER tiene como mision bindrar una atencion sanitaria de calidad,eficacia y eficiencia, con un trato personalizado a nuestros pacientes en un agradable ambiente y con una responsabilidada social para nuestro entorno.

 

Te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *