Meningitis, bacteriemias ocultas y neumonías, menos frecuentes en niños gracias a la vacuna antineumocócica

La inmunización de la población infantil ha disminuido de forma muy significativa la incidencia de la enfermedad neumocócica invasiva, sobre todo en los menores de 2 años.

vacuna-meningitis“La posibilidad de inmunizar a los niños con la vacuna antineumocócica conjugada trecevalente ha provocado un descenso muy significativo de la incidencia de ENI causada por los serotipos que eran más prevalentes, el 1 y el 19A. Así, enfermedades como la meningitis, la bacteriemia oculta y las neumonías bacteriémicas y complicadas son ahora menos frecuentes”. Así se pronunció el doctor Javier Benito Fernández, jefe del Servicio de Urgencias de Pediatría del Hospital Universitario de Cruces, en Bilbao, con motivo del simposio “Impacto de la vacunación Antineumocócica: cambios recientes en la epidemiología de la ENI y en la práctica clínica en urgencias” en el marco de la XVIII Reunión de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría que se acaba de celebrar en Granada.

La Comunidad de Madrid es un caso ejemplar de cómo se ha reducido la incidencia de las enfermedades producidas por el neumococo en España. En esta región, tal y como explica la doctora Teresa Hernández-Sampelayo, jefa de Pediatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP), “en los dos primeros años tras la introducción en el calendario infantil de esta vacuna, se consiguió un descenso del 55% de las hospitalizaciones por enfermedad neumocócica invasiva y una reducción del 72% del número de neumonías y de un 54% del número de meningitis en los niños vacunados”.

Esta realidad ha llevado a los profesionales sanitarios a modificar esquemas de diagnóstico y tratamiento en situaciones como, por ejemplo, el manejo del lactante con fiebre. “Durante muchos años, debido a la alta incidencia de bacteriemia oculta en el lactante con fiebre sin foco, los protocolos de diagnóstico y tratamiento de estos pacientes incluían con frecuencia la práctica de pruebas complementarias, ingresos y tratamiento antibiótico empírico. Tras la vacunación antineumocócica, el manejo de estos niños está siendo menos intervencionista e individualizado, sobre todo en aquellos niños que han recibido una vacunación completa”, indica el Dr.Benito.

Esta pauta de vacunación es un esquema conocido como 3+1 y consiste en “inmunizar contra el neumococo a los niños con la vacuna antineumocócica conjugada trecevalente a los 2,4 y 6 meses de edad y aplicar una dosis de refuerzo entre los 12 y los 15 meses”, expone la Dra. Hernández-Sampelayo.

Para el Dr. Benito, “el papel del pediatra es aún más trascendental cuando se trata de vacunas eficaces y seguras -como la vacuna antineumocócica conjugada trecevalente- que no están incluidas en el calendario vacunal oficial del sistema de salud. En esta situación el pediatra debe tomar un papel activo en la información a las familias sobre la existencia de estas vacunas y sus beneficios”.

Fuente: mapfre.com

Te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *