Las principales claves de la sequedad vaginal

La sequedad vaginal es la consulta ginecológica más frecuente relacionada con la actividad sexual. De hecho, esta afección es cuatro veces más probable durante las relaciones sexuales. Según la bibliografía científica, la prevalencia de sequedad durante la respuesta sexual oscila entre el 31% en EEUU y el 5% en España, incrementándose este porcentaje al 40% en la menopausia.

sequedad vaginal“En algunas ocasiones las pacientes refieren un malestar no muy bien explicado por el hecho de no sentir humedad de forma habitual, pero la queja principal es la sequedad durante las relaciones sexuales”, asegura Pedro de la Calle, ginecólogo y sexólogo. Además, añade por su parte Francisca Molero, médico y directora del Instituto de Sexología de Barcelona, “la sequedad puede producir molestias durante el coito y hacerse doloroso (dispareunia) y ese puede ser un motivo por el que, si no se soluciona, se puede acabar evitando las relaciones sexuales y terminar produciendo problemas con la pareja”.

Causas y diagnóstico

Sin embargo, pese a su importancia en la realidad de las consultas, los trastornos y la patología del tracto genital inferior femenino han tenido una escasa atención médica, según un informe realizado por los expertos citados. “La mayoría de la literatura científica se centra especialmente en la prevención del cáncer ginecológico”, reza el documento.

Las quejas por flujo vaginal suponen el 15% de las visitas a ginecólogos y, en concreto, la sequedad vaginal es la más frecuente entre las consultas que tienen que ver con las relaciones sexuales. Además, según han remitido algunos estudios sobre el tema, aunque la sequedad vaginal parece mucho más frecuente durante los procesos menopáusicos, la evidencia certifica también que esta afección se asocia a un flujo escaso en mujeres fértiles.

De este modo, la sensación de sequedad vaginal puede ocurrir por múltiples motivos. Según expone la doctora Molero, entre los más frecuentes está el producido por una disminución hormonal muy característica de los estados menopaúsicos.

Otra causa también muy frecuente es la terapia hormonal. Mujeres que toman anticonceptivos hormonales de baja dosis (píldoras), las sometidas a tratamientos supresores hormonales como en algunos casos de cáncer de mama, o las que los reciben por otro tipo de patología (algunos tratamientos para los miomas, etc). Es decir, son fármacos que provocan una menopausia transitoria.

Por último, la sequedad vaginal también puede aparecer en otras situaciones como, por ejemplo, algún tipo de vaginitis.

La falta de lubricación vaginal ocupa un lugar muy destacado en este proceso debido a la alta incidencia de esta afección durante las relaciones sexuales, a pesar de que a priori no se le daba importancia debido a que “la respuesta genital de la mujer no se asocia de forma tan estrecha con la respuesta subjetiva o sentimiento de excitación como en el hombre”, tal como expone el informe.

Hay que entender, aclara de la Calle, la lubricación como una expresión de la excitación sexual, por lo que la sequedad se suele producir por falta de excitación bien porque es necesario mayor tiempo de estimulación o bien porque las condiciones no son adecuadas. Pero también hay otras razones, como las mencionadas anteriormente.

Tratamientos

Cuando no hay complicaciones físicas, la clave es mejorar la erótica. “Hay que ser conscientes de que la respuesta sexual no siempre es la misma, sufre muchos cambios, por temporadas y modificaciones a través del ciclo vital de la mujer”, apunta de la Calle. Por tanto, además de tratar de mejorar la erótica de la pareja, existen en el mercado gran cantidad de geles hidratantes y lubricantes específicos para aliviar las molestias durante las relaciones sexuales.

“En el caso de que la sequedad no sea debida exclusivamente a atrofia por la menopausia, se pueden utilizar también hidratantes vaginales e hidratantes vulvares no necesariamente durante el coito”, señala Molero. Por otro lado, hay medicamentos que son muy eficaces en cuanto a compensar los cambios hormonales que supone el climaterio.

Hay que tener en cuenta que la salud vaginal, en general, es muy importante en la salud de la mujer. Por eso, cuando aparezcan molestias vulvovaginales, es necesario hacer un diagnóstico e identificar las causas. “Los síntomas crónicos acaban produciendo problemas más allá de los genitales, ya que interfieren en la calidad de vida de las mujeres y sus parejas. Los genitales externos como otras partes del cuerpo, como la epidermis y la mucosa, necesitan un mantenimiento y un cuidado”, informa la especialista.

En el caso concreto de la sequedad, si se produce sólo de vez en cuando, concluye de la Calle, no es necesario prestarle mucha atención, lo frecuente es que sea un fenómeno natural. Pero en caso de que se acompañe de otros síntomas o se produzca de forma frecuente y mantenida, entonces sí es motivo de consulta médica.

Fuente: elmundo.es

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