Edgar Sempértegui Soria

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Edgar Sempértegui Soria

Traumatología - Ortopedia - Artroscopia

Dirección: Clínica "Niño Jesús" Planta Baja Nº 156 - Av. Cañoto Esq. Rafael Peña

Teléfono: 3366969 - 77388815

santa Cruz, Bolivia

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¿Dolor de rodilla?

El dolor de rodilla o gonalgia es uno de los problemas más frecuentes a cualquier edad. Roturas de menisco, artrosis de rodilla, problemas de cartílago, infiltraciones de rodilla, etc., son términos que ya son comunes para casi todo el mundo por su gran frecuencia. Pero, ¿todo dolor de rodilla debe ser infiltrado? ¿Todo dolor de rodilla es por artrosis? La cirugía, ¿es aconsejable?

dolor-de-rodilla-e1400921324950Lo primero que debemos saber es que ante un dolor de rodilla limitante debemos consultar con un traumatólogo quien, en base a su experiencia, realizará una exploración de rodilla y podrá orientar al paciente sobre el diagnóstico más probable. Con una buena exploración podemos obtener muchísima información, tanta o más que con pruebas como la resonancia.

En función de la sospecha, y en casos de dolor severo, el traumatólogo optará por confirmar el diagnóstico con pruebas como la radiografía (para fracturas o artrosis), la resonancia magnética (para lesiones de menisco, ligamentos y cartílago) o la ecografía (para lesiones tendinosas sobre todo).

Es importante saber que, en ocasiones, pruebas como la resonancia nos dan exceso de información como, por ejemplo, pequeñas lesiones de menisco que al paciente no le dan ningún dolor o cuadros como la condromalacia rotuliana que todo el mundo tiene con la edad debido al desgaste de cartílago.

Problemas más comunes de rodilla y tratamientos

Siendo un campo bastante extenso y sin querer excederme en datos y términos complejos, haré un resumen orientativo de los problemas más comunes de rodilla, con los tratamiento más aconsejados. Allá vamos:

A) LESIONES DE MENISCOS: el menisco puede considerarse como la “almohadilla” de la rodilla ya que absorbe los impactos, lubrica la articulación y es una estructura muy importante. Pero, debido a su gran funcionalidad, es una estructura que puede romperse, y puede hacerlo de dos maneras:

Rotura aguda de menisco: típica rotura de menisco del deportista joven quien, tras un giro brusco de rodilla, sufre un chasquido y dolor intenso de rodilla, con derrame articular. Esta rotura, habitualmente, debe ser operada. Hoy en día disponemos de la artroscopia de rodilla donde, con dos pequeñas incisiones de 3mm, podemos operar “sin abrir la rodilla”. Si la rotura es simple, lo normal es quitar el menisco lesionado y el paciente puede volver a caminar al día siguiente de la intervención, recuperando su actividad aproximadamente al mes. En lesiones más complejas, es posible que se opte por la sutura del menisco, con un período de recuperación de 4-6 meses.

Rotura degenerativa de menisco: cuando el menisco ha “trabajado” durante muchos años, puede sufrir desgaste y, debido al mismo, es probable una rotura espontánea del menisco en un gesto normal como ponernos de cuclillas. Esta rotura es típica de gente de mediana edad o edad avanzada. Salvo dolor muy severo y limitante, este tipo de roturas no se operan ya que si hay dolor normalmente es por una suma de factores (artrosis, lesión meniscal, etc.). En caso de dolor limitante, se pueden operar mediante artroscopia.

B) LESIONES LIGAMENTOSAS: también son lesiones típicas del deportista (esquí, fútbol, pádel, trail, etc.) y la lesión más conocida es la rotura del ligamento cruzado anterior.

En pacientes jóvenes, cada vez más extendido y con mayor evidencia científica, estas lesiones deben ser operadas. Habitualmente se crea un nueva ligamento cruzado con tendones del propio paciente (semitendinoso-recto interno o tendón rotuliano), a criterio del traumatólogo cirujano. Esta operación se realiza del mismo modo mediante artroscopia, con una incisión “abierta” para extraer el nuevo ligamento.

El tiempo de recuperación es de aproximadamente 6 meses, siendo básico el trabajo del fisioterapeuta para una recuperación completa.

Otras lesiones ligamentosas, menos frecuentes, pueden ser la lesión del ligamento cruzado posterior, el esguince o rotura del ligamento lateral interno o la inestabilidad rotacional de rodilla, cuyo tratamiento puede ser fisioterápico de inicio o mediante cirugía.

C) LESIONES DE CARTÍLAGO: el cartílago es de las pocas estructuras del cuerpo que no se regenera, por lo que su tratamiento es complejo. En mi consulta me gusta comparar el cartílago con las ruedas de un coche, a más kilómetros, mayor desgaste. Es por ello que, todo el mundo, conforme cumple años, tendrá un desgaste de cartílago, también llamado artrosis. Pero, por otro lado, podemos encontrarnos con lesiones de cartílago en gente joven o lesiones por traumatismos, con un tratamiento y enfoque distinto. Por ello, el tratamiento a modo general debe ser:

Lesiones degenerativas de cartílago (artrosis): habitualmente evolucionan en ciclos (temporadas de mayor dolor y temporadas con menos dolor). Su tratamiento debe ser la fisioterapia y, si no se mejora, se pueden valorar las infiltraciones:

Factores de crecimiento o plasma rico en plaquetas: se extrae sangre del propio paciente y se inyecta la parte de las plaquetas. Busca disminuir la inflamación, pero no ha demostrado (de momento) ser un milagro. En mi práctica habitual, bien indicados, dan buenos resultados y, muy importante, no perjudican.

Ácido hialurónico: busca “lubricar” la rodilla y con esta actuación disminuir el dolor. Tampoco perjudican a la rodilla, por lo que es un tratamiento habitual. En mi opinión, debemos usar los ácidos hialurónicos de larga duración (aproximadamente un año).

Corticoides: de entrada, no deben usarse nunca. ¿Por qué? A pesar de ser la infiltración más efectiva para el dolor, el corticoide es el mayor enemigo para el cartílago, por lo que suele ser “pan para hoy y hambre para mañana”. Debe reservarse para casos de gente muy mayor que no puede ser intervenida o para casos muy concretos de dolor muy severo.

En aquellos casos de artrosis avanzadas, las prótesis de rodilla habitualmente dan muy buenos resultados, ganando el paciente en calidad de vida durante muchos años y mejorando mucho el dolor y la distancia recorrida.

En cuanto a los tratamientos vía oral (colágeno, magnesio, cartílago de tiburón, condroitin sulfato, etc.), hasta el momento, no hay estudios de evidencia científica que demuestren que deben usarse, por lo que en mi práctica no los aconsejo.

Lesiones agudas de cartílago: en estos casos se busca formar un cartílago llamado fibrocartílago (de peor calidad que el original) por lo que ante este tipo de lesiones se realizan técnicas de cirugía como las microfracturas, mosaicoplastias o el trasplante de condrocitos (son las células que forman originalmente el cartílago, en este caso sí se forma un nuevo cartílago). Deben ser valoradas de forma individual y el éxito no siempre se consigue. Técnicas como el trasplante de condrocitos están en auge y es de esperar que en unos años puedan usarse de forma habitual.

D) LESIONES FEMOROPATELARES: habitualmente son lesiones de cartílago pero las trato aparte debido a su gran frecuencia, siendo el diagnóstico de condromalacia rotuliana uno de las más frecuentes en los informes de resonancia magnética de rodilla. Producen un dolor típico al bajar cuestas o escaleras y en la posición de cuclillas, produciendo un “roce” al mover la rodilla. Pueden ser tratadas mediante fortalecimiento muscular del cuádriceps o infiltraciones (ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas), no siendo habitualmente efectiva la cirugía.

Como hemos visto, la rodilla es la articulación “estrella” para el traumatólogo, ya que en ella asientan varias de las patologías más frecuentes. Salvo lesiones severas o muy limitantes, la cirugía no debe ser el primer tratamiento pero, si se precisa, la cirugía por artroscopia o las evolucionadas prótesis de rodilla dan excepcionales resultados con una reincorporación a la vida activa cada vez más precoz.

Fuente: sport.es

Edgar Sempértegui Soria

Edgar Sempértegui Soria

CURRICULUM

DATOS PERSONALES:

Universidad de Egreso:
Universidad Mayor de San Simón – Cochabamba

Estudios de Post Grado:
Universidad Nacional Autónoma de México – México D.F.
I.M.S.S. – Instituto Mexicano de Seguro Social
I.S.S.S.T.E. – Instituto de Seguridad y Servicios Sociales De Los Trabajadores Del Estado.

Idiomas: Español, Inglés

AREAS DE INTERÉS:

Tratamientos ortopédicos y traumatológicos en general
Reemplazos articulares de hombro, cadera y rodilla
Correcciones ortopédicas y quirúrgicas de deformidades
Alargamiento de extremidades congénitas o adquiridas
Tratamiento de fracturas y luxaciones
Tratamiento de afecciones deportivas
Cirugía con Fluoroscopia Transoperatoria (sin corte de piel)
SEGUROS Y CONVENIOS:

Plus Salud, Aliansa, Bisa.

ACTIVIDAD HOSPITALARIA O CENTROS DE TRABAJO:

Caja Petrolera de Salud – Santa Cruz Bolivia
Clínica Niño Jesús

ANTECEDENTES ACADÉMICOS:

Docente de Anatomía Humana – Universidad Católica Boliviana
Docente Titular y Responsable de Traumatología y Ortopedia – Universidad Católica Boliviana
Docente de Anatomía Humana – Universidad Autónoma Gabriel René Moreno
Docente Instructor del Internado Rotatorio en el Área de Cirugía Ortopédica en el Hospital Petrolero
Instructor de la Osteosíntesis en Bolivia – Otorgado por DAVOS – Suiza

MEMBRESÍAS:

Miembro Titular del Consejo Mexicano de Ortopedia y Traumatología Traumatología A.C. (Mexico D.F.)
Miembro Titular de la Sociedad Latinoamericana de Ortopedia y Traumatología
Miembro Titular de la Sociedad de Ortopedia y Traumatología Filial Santa Cruz
Miembro del Directorio (Secretario de Actas) de la Sociedad Cruceña de Ortopedia y Traumatología. Gestión 1998 – 2006

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