Alzheimer: Un fármaco restaura las conexiones neuronales perdidas

La mayoría de los tratamientos actuales para la enfermedad de Alzheimer no han logrado detener la progresión de la enfermedad ni revertir sus consecuencias.

alzheimer_pnas-670xXx80Por eso, los resultados que ha logrado un equipo del Instituto de Investigación Médica Stanford-Burnham, (EE.UU.), cuyo trabajo se publica en The Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), con un fármaco dirigido a una nueva diana para la enfermedad suponen un motivo de esperanza para el tratamiento de esta enfermedad. El primer fármaco, aunque todavía en fase experimental, ha demostrado ser capaz de impulsar las conexiones neuronales, un proceso denominado sinapsis cerebral, que han desaparecido como consecuencia de la enfermedad de Alzheimer. El fármaco, llamado “NitroMemantine”, combina dos medicamentos aprobados por la agencia norteamericana del medicamento (FDA), para detener la cascada destructiva de los cambios en el cerebro que termina con las conexiones entre las neuronas, lo que lleva a la pérdida de memoria y el deterioro cognitivo.

El equipo de Stuart A. Lipton ha demostrado que “NitroMemantine” puede restaurar la sinapsis. La diana seleccionada por estos investigadores sería distinta a la mayoría de los fármacos actuales, que se dirigen a las placas beta amiloides y los ovillos neurofibrilares, y que hasta ahora han demostrado poco éxito. «Es muy emocionante, porque todo el mundo trabaja en la búsqueda de un tratamiento precoz de la enfermedad», destacó Lipton.

La investigación, aunque realizada en animales, supone una nueva alternativa para el diseño de nuevos medicamentos, al centrarse Lipton en la vía que lleva al daño sináptico en la enfermedad de Alzheimer. Los científicos encontraron que los péptidos beta-amiloides, que antes se consideraban que perjudican la sinapsis directamente, en realidad inducen la liberación de cantidades excesivas del neurotransmisor glutamato de las células del cerebro, llamadas astrocitos, que se encuentran adyacentes a las células nerviosas.

Se sabe que niveles anómalos de glutamato promueven la memoria y el aprendizaje, pero que las cantidades excesivas son perjudiciales. En los pacientes con alzheimer, el exceso de glutamato activa los receptores extrasinápticos eNMDA designados (NMDA es sinónimo de N-metil-D-aspartato), que consiguen hiperactivarse y a su vez conducir a la pérdida sináptica.

El laboratorio de Lipton había descubierto previamente cómo un medicamento llamado memantina puede ser dirigido a los receptores eNMDA para retrasar la hiperactividad en la enfermedad de Alzheimer. Este trabajo contribuyó a la aprobación de la memantina en 2003 para el tratamiento del alzheimer de moderada a severa.

Pobres resultados

Sin embargo, la eficacia de memantina ha sido limitada. La razón, según detectaron los investigadores, fue que el fármaco, una molécula de carga positiva, es repelida por una de carga similar en el interior de las neuronas enfermas, por lo tanto, la memantina es repelida por el receptor diana eNMDA previsto en la superficie neuronal. En este trabajo, los investigadores encontraron que un fragmento de la molécula de la nitroglicerina, un segundo fármaco usado para tratar los episodios de dolor en el pecho o angina de pecho en pacientes con enfermedad coronaria, podría unirse al otro sitio que el grupo Lipton descubrió en los receptores NMDA.

El nuevo medicamento se basa en una nueva síntesis de conexión de este fragmento de la nitroglicerina a la memantina, lo que supone dos medicamentos unidos entre sí. Debido a que la memantina se une selectivamente a los receptores en lugar de eNMDA, también funciona para orientar nitroglicerina hacia el receptor. Por lo tanto, mediante la combinación de los dos, el laboratorio de Lipton ha creado un nuevo fármaco de doble función.

Sinapsis restaurada

Los investigadores desarrollaron 37 derivados de la droga combinada antes de encontrar uno que funcionara. Al bloquear los receptores eNMDA hiperactivos en las neuronas enfermas, “NitroMemantine” restaura las sinapsis entre las neuronas. «Nuestro trabajo demuestra que la capacidad de la memantina para proteger las sinapsis es limitada -concluye Lipton– pero “NitroMemantine” eleva el número de sinapsis para restaurar la normalidad al cabo de unos meses de tratamiento en modelos de ratón de la enfermedad de Alzheimer. De hecho, el nuevo fármaco realmente comienza a trabajar en cuestión de horas».

Debido a que las terapias que se centran en las placas amiloides y los ovillos neurofibrilares han fracasado, estos datos hacen ser optimistas. Lipton cree que «”NitroMemantine” será efectiva a medida que avancemos hacia ensayos en humanos, y traeremos nuevas esperanzas a los pacientes tanto con enfermedad temprana como una etapa más avanzada».

Fuente: abc.es

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